lunes, 9 de marzo de 2015

Cervantes y El Quijote en la Radio

El programa radial y podcast de divulgacion "La Escobula de La Bruja" presenta un interesante especial sobre Cervantes a continuacion un breve resumen de lo que podremos oir:
Este año está muy vinculado a Cervantes pues se cumplen 400 años de la publicación de la segunda parte de El Quijote y en estos días se están identificand o los huesos del "manco de Lepanto" en el convento madrileño de las Trinitarias Descalzas. Por estas razones La Escóbula realiza el programa desde la Hospedería Casa de la Torre, en la localidad de El Toboso, para entender un poco mejor la vida y la obra de Miguel de Cervantes. Y para ello contaremos con dos especialistas como son Francisco Javier Escudero Muñoz, que explicará en qué consiste el Común de la Mancha y la importancia de la Orden de Santiago en la zona y José Manuel González Mujeriego, autor de "Lo que Cervantes calló", hablará de su hipótesis sobre ese lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiso acordarse, y que identifica con Mota del Cuervo.
Como exclusiva, contaremos con la entrevista a los investigadores forenses Almudena García y Francisco Etxeberría sobre los hallazgos óseos encontrados en un féretro de la cripta del convento de las Trinitarias. Aparte de otros temas y curiosidades que nuestros contertulios comentarán sobre dónde nació Cervantes, quién era el autor del Quijote de Avellaneda, que tenía de peculiar la cueva de Montesinos o cómo eran los primeros grabados que se hicieron de El Quijote. Dos horas quijotescas para saber algo más de alguien del que desconocemos casi todo. 


viernes, 27 de febrero de 2015

Certaldo el pueblo de Boccaccio



Interesante articulo aparecido en El País escrito por Mario Vargas Llosa  acerca de Boccaccio su obra y su pueblo!


La casa de Boccaccio

PIEDRA DE TOQUE. Los cuentos del ‘Decamerón’, quizá escritos en el pueblecito de Certaldo, donde nació el escritor, inventan la prosa narrativa italiana e inauguran la riquísima tradición del cuento en Occidente

El pueblecito toscano de Certaldo conserva sus murallas medievales, pero la casa donde hace siete siglos nació Giovanni Boccaccio fue bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. Ha sido reconstruida con esmero y desde su elevada terraza se divisa un paisaje de suaves colinas con olivares, cipreses y pinos que remata, en una cumbre lejana, con las danzarinas torres de San Gimignano.
Lo único que queda del ilustre polígrafo es una zapatilla de madera y piel carcomida por el tiempo; apareció enterrada en un muro y acaso no la calzó él sino su padre o alguno de los sirvientes de la casa. Hay una biblioteca donde se amontonan los centenares de traducciones del Decamerón a todas las lenguas del mundo y vitrinas repletas con los estudios que se le dedican. El pueblecito es una joya de viviendas de ladrillos, tejas y vigas centenarias, pero minúsculo, y uno se pregunta cómo se las arregló el señor Boccaccio papá para, en lugar tan pequeño, convertirse en un mercader tan próspero. Giovanni era hijo natural, reconocido más tarde por su progenitor y se ignora quién fue su madre, una mujer sin duda muy humilde. De Certaldo salió el joven Giovanni a Nápoles, a estudiar banca y derecho, para incrementar el negocio familiar, pero allí descubrió que su vocación eran las letras y se dedicó a ellas con pasión y furia erudita. Eso hubiera sido sin la peste negra que devastó Florencia en 1348: un intelectual de la elite, amante de los clásicos, latinista, helenista, enciclopédico y teólogo.
Tenía unos 35 años cuando las ratas que traían el virus desde los barcos que acarreaban especias del Oriente, llegaron a Florencia e infectaron la ciudad con la pestilencia que exterminó a 40.000 florentinos, la tercera parte de sus habitantes. La experiencia de la peste alejó a Boccaccio de los infolios conventuales, de la teología y los clásicos griegos y latinos (volvería años más tarde a todo ello) y lo acercó al pueblo llano, a las tabernas y a los dormideros de mendigos, a los dichos de la chusma, a su verba deslenguada y a la lujuria y bellaquerías exacerbadas por la sensación de cataclismo, de fin del mundo, que la epidemia desencadenó en todos los sectores, de la nobleza al populacho. Gracias a esta inmersión en el mundanal ruido y la canalla con la que compartió aquellos meses de horror, pudo escribir el Decamerón, inventar la prosa narrativa italiana e inaugurar la riquísima tradición del cuento en Occidente, que prolongarían Chaucer, Rabelais, Poe, Chéjov, Conrad, Maupassant, Chesterton, Kipling, Borges y tantos otros hasta nuestros días.

No se sabe dónde escribió Boccaccio el centenar de historias del Decamerón entre 1348 y 1351 —bien pudo ser aquí, en su casa de Certaldo, donde vendría a refugiarse cuando las cosas le iban mal—, pero sí sabemos que, gracias a esos cuentos licenciosos, irreverentes y geniales, dejó de ser un intelectual de biblioteca y se convirtió en un escritor inmensamente popular. La primera edición del libro salió en Venecia, en 1492. Hasta entonces se leyó en copias manuscritas que se reprodujeron por millares. Esa multiplicación debió de ser una de las razones por las que desistió de intentar quemarlas cuando, en su cincuentena, por un recrudecimiento de su religiosidad y la influencia de un fraile cartujo, se arrepintió de haberlo escrito debido al desenfado sexual y los ataques feroces contra el clero que contiene el Decamerón. Su amigo Petrarca, gran poeta que veía con desdén la prosa plebeya de aquellos relatos, también le aconsejó que no lo hiciera. En todo caso, era tarde para dar marcha atrás; esos cuentos se leían, se contaban y se imitaban ya por media Europa. Siete siglos más tarde, se siguen leyendo con el impagable placer que deparan las obras maestras absolutas.
En la veintena de casitas que forman el Certaldo histórico —un palacio entre ellas— hay una pequeña trattoria que ofrece, todas las primaveras, “El suntuoso banquete medieval de Boccaccio”, pero, como es invierno, debo contentarme con la modesta ribollita toscana, una sopa de migas y verdura, y un vinito de la región que rastrilla el paladar. En los carteles que cuelgan de las paredes de su casa natal, uno de ellos recuerda que, en la década de 1350 a 1360, entre los mandados diplomáticos y administrativos que Boccaccio hizo para la Señoría florentina, figuró el que debió conmoverlo más: llevar de regalo diez florines de oro a la hija de Dante Alighieri, Sor Beatrice, monja de clausura en el monasterio de Santo Stefano degli Ulivi, en Rávena.
Descubrió a Dante en Nápoles, de joven, y desde entonces le profesó una admiración sin reservas por el resto de la vida. En la magnífica exposición que se exhibe en estos días en la Biblioteca Medicea Laurenziana de Florencia —Boccaccio: autore e copista—, hay manuscritos suyos, de caligrafía pequeñita y pareja, copiando textos clásicos o reescribiendo en 1370, de principio a fin, veinte años después de haberlas escrito, las mil y pico de páginas del Decamerón que poco antes había querido destruir (era un hombre contradictorio, como buen escritor). Allí se ve a qué extremos llegó su pasión dantesca: copió tres veces en su vida la Comedia y una vez la Vita Nuova, para difundir su lectura, además de escribir la primera biografía del gran poeta y, por encargo de la Señoría, dictar 59 charlas en la iglesia de Santo Stefano di Badia explicando al gran público la riqueza literaria, filosófica y teológica del poema al que, gracias a él, comenzó a llamarse desde entonces “divino”.

En Certaldo se construyó hace años un jardín que quería imitar aquel en el que las siete muchachas y los tres jovencitos del Decamerón se refugian a contarse cuentos. Pero el verdadero jardín está en San Domenico, una aldea en las colinas que trepan a Fiesole, en una casa, Villa Palmieri, que todavía existe. De ese enorme terreno se ha segregado la Villa Schifanoia, donde ahora funciona el Instituto Universitario Europeo. Aquí vivió en el siglo XIX el gran Alejandro Dumas, que ha dejado una preciosa descripción del lugar. Nada queda, por cierto, de los jardines míticos, con lagos y arroyos murmurantes, cervatillos, liebres, conejos, garzas, y del soberbio palacio donde los diez jóvenes se contaban los picantes relatos que tanto los hacían gozar, descritos (o más bien inventados) por Boccaccio, pero el lugar tiene siempre mucho encanto, con sus parques con estatuas devoradas por la hiedra y sus laberintos dieciochescos, así como la soberbia visión que se tiene aquí de toda Florencia. De regreso a la ciudad vale la pena hacer un desvío a la diminuta aldea medieval de Corbignano, donde todavía sobrevive una de las casas que habitó Boccaccio y en la que, al parecer, escribió el Ninfale fiesolano; en todo caso, muy cerca de ese pueblecito están los dos riachuelos en que se convierten Africo y Mensola, sus personajes centrales.
Todo este recorrido tras sus huellas es muy bello pero nada me emocionó tanto como seguir los pasos de Boccaccio en Certaldo y recordar que, en este reconstruido local, pasó la última etapa de su vida, pobre, aislado, asistido sólo por su vieja criada Bruna y muy enfermo con la hidropesía que lo había monstruosamente hinchado al extremo de no poder moverse. Me llena de tristeza y de admiración imaginar esos últimos meses de su vida, inmovilizado por la obesidad, dedicando sus días y noches a revisar la traducción de la Odisea —Homero fue otro de sus venerados modelos— al latín hecha por su amigo el monje Leoncio Pilato.
Murió aquí, en 1375, y lo enterraron en la iglesita vecina de los Santos Jacobo y Felipe, que se conserva casi intacta. Como en el Certaldo histórico no hay florerías, me robé una hoja de laurel del pequeño altar y la deposité en su tumba, donde deben quedar nada más que algunos polvillos del que fue, y le hice el más rápido homenaje que me vino a la boca: “Gracias, maestro”.
© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2014.
© Mario Vargas Llosa, 2014.
http://elpais.com/elpais/2014/02/21/opinion/1392996878_902923.html


domingo, 8 de febrero de 2015

Noteslate - Shiro




La Empresa Europea Noteslate,afincada en Praga,nos presenta su E-book Shiro que cuenta entre sus principales caracteristicas la posibilidad de tomar notas,dibujar y luz de lecturta incorporada.
Saldra a la venta durante el 2015 y su precio de venta rondaria los 100 euros.

viernes, 16 de enero de 2015

Acta 12/01/2015 Ramon Madrigal



Sesión del 12 de enero de 2015

Nos habíamos citado hoy para hablar de la Generación del 27, pero como asunto previo, y a propósito del reciente atentado contra “Charlie Hebdo”, Manolo propone dedicar un tiempo para debatir el asunto. Y para estimular el debate, se pregunta: ¿Por qué está prohibida la risa? Entre las opiniones más distantes, la una: “Teniendo en cuenta que la religión es una necesidad vital para un muchos, se debería haber evitado herir sensibilidades con las viñetas publicadas; todo derecho tiene un límite, incluso la libertad de expresión”.  A la otra: “Si yo tuviese la destreza y el valor suficiente, yo misma habría dibujado y publicado esas viñetas; la única arma que tiene el mundo occidental para contrarrestar los fanatismos religiosos es el lápiz”,  los contertulios van desgranando ideas que no son sino matices de una misma partitura y que, en su conjunto nos enriquece la visión del problema:

Como dice Savater: “Todas las personas son respetables, pero no todas las ideas merecen respeto”. Hay que perder el respeto a lo sagrado. La risa es una necesidad. Se han puesto en un altar algunos mitos, que se reclaman inviolables, y olvidamos que nuestra sociedad civil se basa en tres principios: Grecia, Roma y el Cristianismo, consustanciales con la creación de este mundo.  No se puede ceder el control de lo que se puede decir o lo que se debe callar. El único límite es la ética del dibujante (Por cierto, ¿por qué se puede tolerar algo escrito, un tratado, pero no algo gráfico, un simple dibujo?). El Islam no permite la iconografía y algunos quieren imponer su visión y sus creencias al resto del mundo. El problema es que en los países islámicos no hay separación entre Iglesia y Estado y así,  la Justicia no cumple con su misión de satisfacer demandas civiles o penales entre individuos, como forma de dirimir agravios. El límite es el Derecho, el problema es que Oriente y Occidente lo entienden de manera distinta.  Pero en realidad, los fanáticos devenidos a terroristas, como se ha visto en esta ocasión, no son si no la excrecencia de esta propia sociedad occidental; inadaptados e ignorantes, buen caldo en el inculcar fanatismo, que tergiversa las ideas y obedece a la sinrazón. La religión para ellos no es sino una excusa, primero de todo son criminales. Aunque hay que reconocer que el propio occidente ha contribuido a alimentar el monstruo mediante intervenciones militares, ventas de armas y algunas ayudas sectoriales  por intereses estratégicos o económicos. Un problema añadido es que el Islam no está centralizado,  jerarquizado, una cadena de mando al que obedecer. Hay enfrentamientos encarnizados entre ellos mismos y odios tribales más fuertes que contra occidente. El quid de la cuestión está en la defensa de los Derechos Humanos (y en ese sentido, viva la Revolución Francesa, que nos trajo las libertades). El problema es que la educación yihadista, en países como Pakistán, inculca verdades absolutas que no se pueden ni criticar, ni cuestionar, y eso conduce a la intransigencia. Pero acabemos  reconociendo que la historia de la humanidad es un choque de civilizaciones; es la historia de un continuado intento de penetración por parte de Oriente y el consiguiente continuado esfuerzo de Occidente por impedirlo. Quizá sea eso.

En la segunda parte de la sesión serenamos nuestras almas y elevamos nuestros espíritus para acceder al estadio más elevado de la poesía, que nos había convocado hoy. Quedamos de acuerdo en considerar al 27 en su más amplio espectro cronológico incluyendo desde el padre espiritual de la generación Juan Ramón Jiménez, al más bisoño, Miguel Hernández, aunque muchas antologías sean más restrictivas. Entendemos que se dan en el grupo, incluso dentro de la producción de cada poeta, gran variedad de formas, de temas y de conceptos, pero que les une una idea nueva de hacer poesía en la que se trata de encontrar la belleza a través de la imagen, quitando lo superfluo y tratando de alcanzar la poesía pura. Hay otra forma de hacer que les caracteriza, distinta a la de la generación anterior. Tempranamente ya lo apuntó León Felipe.

¿Qué es poesía?

Deshaced este verso.
Quitadles los caireles de la rima,
El metro, la cadencia
Y hasta la idea misma.
Aventad las palabras,
y si después de eso queda algo,
eso
será poesía.

Empieza Elena, recitando a Luis Cernuda. Del “Temario concertado”, lee el poema “Impresión del destierro”. Elvira nos trae a Alberti con un poema dedicado precisamente a Cernuda, así, lee “Aire de luz buscado en Inglaterra”. Esperanza se acuerda del malogrado Federico García Lorca, en su etapa de canto a los gitanos: “Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla”. Juan nos retrotrae a Juan Ramón Jiménez, y lee un exquisito poema del libro “Olvidanzas”. Rafa se va a León Felipe y recita un extenso, sesudo y sentido poema que sale de lo más profundo del alma del autor: “¡Qué lástima!”.  Carmela admira el “Toro”, de Vicente Aleixandre, el toro libre y feliz de la dehesa, claro, dice ella. A Manuel le atrae la idea de la muerte entendida como justa fatalidad, y así de Jorge Guillén elige el poema que comienza: “Alguna vez me angustia una tristeza…”. Pilar nos recuerda “Ahora sí”, de Jorge Guillén. Y acabamos con Miguel Hernández,  en un poema que uno de sus biógrafos, Federico Bravo Morata, considera “una de las más bellas poesías de toda la literatura española de todos los tiempos”. Quizá sea exagerado, pero en cualquier caso merece la pena traerla aquí hoy. Así, Ramón recita  “Elegía”, dedicada al amigo del alma Ramón Sijé, “muerto como del rayo” a la temprana edad de 22 años.

Sólo nos queda tiempo ya para ponernos de acuerdo para las próximas citas. Por unanimidad desechamos la “Trilogía de la Ocupación”, de Modiano. Así que dedicaremos la próxima sesión a comentar, los capítulos del Quijote que hablan de los consejos a Sancho para el buen gobierno de su Ínsula (Cap. 42, 43 y 44 de la II parte). Y luego, a los que cuentan el propio gobierno (Cap. 45, 47 49, 51 y 53). Y para la semana siguiente: “La invención de Morell”, de Byo Casares.
En Alicante, 12 de enero de 2015

Ramon Madrigal

ACTA 12/01/2015 Rafael Torres

AULA  LITERARIA DE ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD PERMANENTE
DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE
CURSO 2014-15
Acta sesión día 12 de enero de 2015
Lugar: Aula Institucional de la Sede Ramón y Cajal
Asistentes:22
Coordina: Maria Verdú
Modera: Ramón Madrigal
Redactor: Rafael Torres
Temas tratados:
-Cuestiones previas.
-Reflexión y debate sobre los atentados terroristas contra el semanario Charlie Ebdo en Paris.
-Lectura de poemas de autores de la Generación del 27.
Cuestiones previas:
Nuestra compañera Maica Modrego ha visto recientemente a Tina Royo.Nos informa de la buena evolución de su enfermedad, su entereza para afrontarla y su buen ánimo. La Tertulia expresa su admiración y buenos deseos a nuestra querida compañera Tina.
María Verdú anuncia que debido a cuestiones de salud, nuestro compañero Joaquín Maria López  no podrá presentar el libro “Trilogía de la ocupación” de Patrick  Modiano, prevista para la sesión del día 19 de enero.Propone sustituir el tema mencionado para ese día, por la lectura y comentarios sobre los capitulos de la 2ª parte del Quijote, números 42-43-44,consejos a Sancho para el buen gobierno de la insula.Y los capítulos 45-47-49-51 y 53,también de la 2ª parte, en los que tratan del Gobierno de Sancho.La propuesta es aceptada.
Reflexión y debate sobre los atentados terroristas contra el semanario Charlie Ebdo en Paris:
Manuel Sánchez plantea el tema basado en la ideología que subyace en los comics que en su día comentamos en esta tertulia y en el problema de los opositores a la sátira y el sentido de humor,sobtre todo el humor gráfico.Se hace referencia a ciertos personajes de la novela “El nombre de la rosa”que prohibian la risa, al “risus paschalis”,a la risa en la poética de Aristóteles, a las amenazas de muerte sobre el escritor Salman Rushdie,etc.para exponer el problema del humor y las ofensas que ha provocado a lo largo del tiempo.
Todos los asistentes condenan los asesinatos perpetrados por los terroristas.
Se aportan comentarios y reflexiones al respecto:
las personas son respetables,las opiniones no. Se cita a la escritora Elvira Lindo en su articulo de “El País” de 11-01-015:”Hay que perder el respeto a lo sagrado,no solo a la filosofía.
Varios comentarios expresan la preocupación de las criticas que se hacen a la religión porque hieren sensibilidades. Aunque la violencia no tiene verdad ni razón,sería conveniente que se evitasen ciertas criticas que puedan impulsar la violencia.Otros discrepan diciendo que todo es criticable y no hay razón para matar.En nombre de Dios y de la religión se han hecho atrocidades. Que el derecho de cada cual termina donde empieza el de otro,que no hay ninguna necesidad de hacer caricaturas ridiculizantes. Se explica que la libertad de expresión y el derecho al honor están continuamente en tensión,pero nunca está justificada la violencia y el asesinato.Esto se debe a una reacción de fanáticos que nada tienen que ver con Dios. Hay muchos musulmanes que piensan así.
El Islam no permite iconografías, al parecer es por eso que una imágen  les ofende más  que las palabras.Y existe el problema de que en el mundo islámico no hay sepración iglesia-estado.Allí la religión es la base de la politica y la ética social. Las leyes de Europa y en concreto las de Francia son diferentes.Cuando se hicieron las caricaturas los musulmanes de Francia pusieron una demanda judicial contra el semanario, pero las leyes francesas no les dieron la razón. No se puede pretender que la sociedad y sus leyes tengan que adaptarse a un grupo cuyas leyes y costumbres no son del país.Se piensa que estos terroristas simplemente son asesinos.La religión no es más que un pretexto para matar. No hay correspondencia con unos dibujantes cuya única arma es un lápiz con los asesinos armados con metralletas y bombas. Si se hiere la sensibilidad hasta el punto de querer matar es la sensibilidad de unos fanaticos.Esa gente no es religiosa como tampoco lo fue la Inquisición. Se cree que los terroristas viven bien y que detrás hay dinero para finaciarles.Remontándonos a hechos históricos vemos que siempre ha habido un choque de culturas entre oriente y occidente.Un ejemplo a los persas les irritaba la democracia griega y la destruyeron.En este caso es la religión: el Islam y el Cristianismo.Ha habido épocas en las que a pesar de eso,ha prevalecido el concepto de convivencia.Sinembargo hace unas décadas,durante la guerra fría, el fundamentalismo religioso que existía en el Islam ,fue apoyado por occidente para que tomase el poder en ciertos países fronterizos de la entonces Unión Soviética, por se pensaba que de esta manera se evitaría la expansión del comunismo, ya que éste era incompatible con la religión.Ello creó grupos de fanáticos que se han vuelto en contra de nosotros.El fanatismo es un peligro para la Humanidad.
También ha influido el hecho de que la religíon islámica no está centralizada.A sí se crean grupos con tensiones internas que actáun sin control. Y además,en occidente están los fabricantes de armas con un esplédido negocio por delante.el negocio de la muerte. Se deben adoptar una serie de medidas para protegernos.
El derecho en el Islam es entendido de forma diferente que en Occidente.allí es lo que dice el Corán. Se debería conseguir la aplicación universal de los derechos humanos. Las religiones basadas en verdades absolutas son muy peligrosas. No se puede pensar basándonos en ellas. La Revolución francesa, con los defectos que pudo tener, fue un gran paso a la libertad.No se puede apoyar a las dictaduras e ideologías totalitarias porque tengan petróleo o por razones estratégicas.
Lectura de poemas de autores de la Generación del 27:
Elena Escolano explica una breve reseña sobre Luis Cernuda ,el poeta más joven de la Generación del 27,y recita su poema “Impresión de destierro”.
Elvira Pizano recita “A Luis Cernuda,aire del sur buscado en Inglaterra” de Rafael Alberti.
Esperanza Vaello recita el poema de Garcia Lorca “Prendimiento de antoñito el Camborio en el camino de Sevilla”
Juan Padilla recita un poema de J.Ramón Jiménez:”Olvidanzas”
Rafael Torres refiere algunos rasgos biográficos de León Felipe y su influencia en la generación del 27.Recita su poema “¡Qué lástima!”
Carmele recita recita el pema “Toro” de Vicente Alexandre.
Manuel León recita el poema “Muerte a lo lejos” de Jorge Guillén.
Pilar González recita el poema de Jorge Guillén: “Ahora si”.
Ramón Madrigal expone la influencia del la generación del 27 en Miguel Hernández.Recita su poema “Elegía a Ramón Sijé”.
Propuesta activadades:
Para el próximo día 19, ya esta acordado leer y comentar los capítulos 42-43-44 y si da tiempo los  45-47-49-51 y 53 de la 2ª parte del Quijote.
María Verdú expone que ha habido muy poca acogida del libro “Trilogía de la ocupación” de Modiano. Propone cambiarlo por otro de los ya expuestos en sesiones anteriores:”En la orilla” de Chirbes; “Yo confieso” de Jaume Cabré y “La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares.
Se elige “La invención de Morel”.Lo presentará Gabriel de Dato

sábado, 13 de diciembre de 2014

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